|
Edición Online | 27-08-2009 | 15:28 Volver a las fuentesPor Alberto SánchezLa provincia de Santa Fe fue, es y seguramente será (como sucede en muchos otros deportes) una gran cuna de boxeadores. De hecho, en estas tierras nacieron siete de los 28 púgiles argentinos que han llegado a la cúspide de sus carreras. Eso quiere decir, ni más ni menos, que han podido cumplir con el sueño (y el objetivo) de lograr un campeonato del mundo. En nuestra provincia, siete madres dieron a luz a Carlos Monzón, Miguel Ángel Cuello, Juan Martín "Látigo" Coggi, Julio César "El Zurdo" Vázquez, Néstor Hipólito "Tito" Giovaninni, Carlos Manuel "El Tata" Baldomir y Marcos René Maidana. Los primeros seis pertenecen a un glorioso pasado de la disciplina, mientras el "Chino", si bien ya ostenta un tercio del título superligero AMB, puede ser considerado como el potencial campeón ecuménico de la categoría. Pero nada es casualidad en este difícil y sobre todo sacrificado deporte (sí, deporte) de los puños. Si hacemos un cálculo a groso modo, entre los siete pugilistas nombrados se pueden superar fácilmente las 400 peleas amateurs. Luego vienen las profesionales, pero ese es un tema a desarrollar en otro momento. Lo importante es que el presente boxístico aficionado santafesino está en pleno crecimiento, quizás con falencias, tal vez con errores, muy posiblemente provocados por las dificultades económicas y la carencia de una política deportiva acorde; pero hay gente que está moviéndose con muchas ganas, invirtiendo tiempo, trabajo, salud y, por supuesto, dinero que muy pocas veces se recupera. Pero la palabra clave es inversión, de ahí que desde hace un par de años, en nuestra ciudad y en varias localidades del interior provincial, hay personas (a riesgo de olvidarme de alguna prefiero no nombrarlas, sabiendo que apellidos ilustres forman una larga lista) que piensan en el futuro de esta disciplina. Y todo lo hacen a pulmón, en principio en sus lugares de trabajo de entrenamiento diario, enseñando, controlando y conteniendo a muchos jóvenes soñadores. Y la tarea sigue luego en la organización de festivales en los cuales el fruto de varias horas de trabajo y litros de gotas de "sudor" se puedan reflejar sobre un cuadrilátero. La mayoría queda en el camino, casi se podría asegurar que los que llegan a cumplir el sueño de sus vidas son aquellos que han sido tocados por la "varita mágica". Igualmente los que no alcanzaron la meta aprendieron muchísimos valores, y esa es la esencia, sobre todo en el boxeo, un deporte practicado mayoritariamente por gente humilde. Por eso confío, aunque lo fundamental es que los que están trabajando en esta actividad lo hagan, en que el futuro del boxeo en la provincia de Santa Fe es por demás promisorio. Las equivocaciones y las falencias quizás sigan apareciendo, no obstante servirán de experiencia, pero no hay otro modo de construir el mejor futuro, el "volver a las fuentes" nos llevará a cumplir sueños. |